Descubierto a mediados del siglo XIX en las faldas del monte Sueve en el concejo de Piloña, el manantial de La Victoria es el origen de nuestra historia.

Las excepcionales propiedades mineromedicinales de sus aguas fueron reconocidas en 1873, convirtiendo a Aguas de Borines en un agua altamente demandada y pionera en el envasado de agua de mesa en España.

Inaugurado en 1892, el Balneario de Borines puso las aguas del manantial a disposición del público alcanzando en pocos años gran prestigio y reconocimiento.

En el año 1920, el balneario cerró sus puertas para centrarse en el envasado y distribución de agua, haciendo de Borines la marca histórica y de gran arraigo que ha llegado hasta nuestros días.

La grave crisis sanitaria y económica, provocada por la COVID-19, ha venido a marcar forzosamente un nuevo capítulo en nuestra historia, poniendo fin a nuestra actividad envasadora de agua.

Nuestros esfuerzos irán a partir de ahora dirigidos a la expansión de la cerveza asturiana Ordum, que se elabora en el antiguo complejo balneario desde 2017.

Además, en Borines siempre hemos sido más que agua y durante años nos hemos embarcado en numerosos proyectos que nos han permitido compartir lo que más nos gusta.

Reorientando el uso del centenario edificio de nuestro balneario hacia actividades culturales y sociales, queremos convertirnos en un punto de encuentro dinámico y abierto manteniendo viva la esencia de Aguas de Borines.