Posts tagged “agua con gas”.

Los cócteles del Secreto: Italian

Trago muy refrescante y sin alcohol. Se hace directamente en el vaso.

Ingredientes:

- Zumo de manzana

- Zumo de limón

- Licor de arándanos

- Frutos rojos

- Agua con Gas Borines

- Menta

 

Preparación:

  • Machacamos los frutos rojos y la menta con un chorro de sirope de arándanos.
  • Se rellena de hielo el vaso.
  • 3/4 partes de zumo de manzana.
  • 1/4 zumo de limón.
  • Se termina con agua con gas.

 

 

¡A disfrutar!

Los accidentados baños de Borines

Las aguas minero-medicinales de Borines se ubican en el término municipal de Piloña, al pie de las estribaciones meridionales de la Cordillera del Sueve. Las prácticas de los baños comenzaron, de manera oficial, en el año 1873 –fecha en que estas aguas fueron declaradas de utilidad pública– y cesaron en 1920, por lo que su periplo cabe calificarse de exiguo, ya que no duró ni medio siglo, derivando después al embotellado y comercialización del líquido.

Las virtudes salutíferas del hontanar fueron evidenciadas mediado el siglo XIX por Pedro Arto, cirujano del cercano pueblo de Vallobal, al observar que desprendía un desagradable olor a huevos podridos, certificando que contenía un compuesto sulfhídrico, muy en boga en la balneoterapia de la época.

El éxito del hallazgo propició el que dos vecinos de la zona, Pedro Sanfeliz –un labrador vecino de La Infiesta– y Juan Bautista Sánchez Zarabozo –concejal del Ayuntamiento de Piloña y con posterioridad su alcalde–, acudieran en 1867 ante el notario de Infiesto declarando el primero de ellos que había heredado una finca de un día de bueyes donde brotaba agua mineral. De inmediato, Zarabozo compró a Sanfeliz –según se demostró de manera torticera– la posesión y, de súbito, construyó una embrionaria hospedería para acoger las solicitudes de una incipiente clientela, hecho reprobado en una sesión consistorial extraordinaria del año 1868, al concluir que las aguas sulfurosas de Borines eran de exclusiva pertenencia municipal.

 

 

Pasado algún tiempo, el propietario intenta conseguir la declaración de utilidad pública de las mismas, respondiendo –de nuevo– el Consistorio en términos muy enérgicos. A pesar de las protestas, el ficticio dueño obtuvo su propósito en febrero de 1873, autorizándosele abrir el local al público, previa realización de algunas mejoras y la designación de un médico director. Esta acción fue denunciada, vía judicial, por el munícipe piloñés, a la que siguieron otros infructuosos recursos. Sánchez Zarabozo –amparado en su notoria influencia política– logró mantener la explotación de la vena hídrica merced a una Real Orden dictada en 1876 a su favor.

Dado el cúmulo de inconvenientes para poder explotar el venero de forma placentera, fue vendido en 1881 a los hermanos Serafín y Lázaro Ballesteros, quienes lograron hacer despegar el negocio. Sin embargo, antes de efectuar una significativa inversión para adecentar el centro, debieron cerciorarse de la calidad y cantidad del fluido. Todo se aclaró en 1888 cuando el farmacéutico Eugenio Piñerúa lleva a cabo los análisis y el ingeniero de minas Tomás Tinturé consigue aumentar el caudal perforando una galería de 18 m, obras ejecutadas sin deteriorar su naturaleza mineral.

Una vez concluidas las susodichas investigaciones se abordó el derribo de los vetustos edificios existentes con el fin de reemplazarlos por unas instalaciones dignas. Fueron inauguradas el 13 de junio de 1892 con un acto solemne al que asistieron gentes del mundo de la cultura, eminentes médicos, políticos –capitaneados por el gobernador civil– o religiosos, encabezados por el obispo. A la bendición del inmueble siguió un opíparo banquete, con un suculento menú confeccionado por el dueño del madrileño Hotel Bristol.

Con el comienzo secular la posesión recae exclusivamente en Lázaro Ballesteros, que encamina el beneficio hacia una faceta hostelera y se abandona paulatinamente el enfoque balneario a expensas del embotellado y venta del agua, que se anunciaba como “verdadera reina de las de mesa, por lo digestiva, higiénica y agradable”. A Lázaro le sucede su hijo Ignacio, que se dedicó a dinamizar la línea envasadora.

La trágica Guerra Civil obligó a cerrar temporalmente las dependencias, sirviendo de cobijo a las tropas republicanas. Finalizadas las operaciones bélicas se reanudaron poco a poco las operaciones, mutando en 1963 la pertenencia a favor de un emigrante retornado de Cuba, Félix González Madera, lo que supuso un impulso empresarial notable para relanzar la actividad embotelladora, y en 1976 se constituyó la sociedad “Aguas de Borines, S. A.”.

Existen dos manantiales diferentes, denominados “Santa Victorina” (agua ferruginosa bicarbonatada, solo usada en bebida) y “Borines” (bicarbonatada sódica, variedad sulfhídrica, que se utilizaba en los baños). En general, el líquido elemento es incoloro y transparente, con olor a sulfuro de hidrógeno y sabor penetrante recién cogido y, cuando se agita, se aprecia un desprendimiento de gases.

Aunque durante largo tiempo la reputación del manadero giró solamente en torno a su repelente hedor, olvidando el carácter bicarbonatado, la realidad es que se caracteriza por una facies hidroquímica bicarbonatada sódica y sulfurosa, de mineralización débil. A pesar de que sus aplicaciones médicas eran indicadas para el estómago, intestinos, diabetes y riñones, los resultados clínicos más favorables se obtuvieron en el caso de algunas enfermedades dermatológicas –compendiadas bajo el término herpético– que engloba además de los herpes, eczemas, psoriasis, pitiriasis, algunos tipos de líquenes y prurigo.

El establecimiento de los hermanos Ballesteros constaba de cuatro plantas, con una capacidad de alojamiento para un centenar de personas. En la inferior se hallaban los servicios hidroterápicos; en la inmediata superior existía un espacioso salón con capilla adosada, la fuente de bebida y un comedor con una capacidad para 140 comensales, y las restantes acogían los dormitorios. El recinto de baños estaba dotado con medios modernos: nueve pilas, de las cuales tres eran de mármol blanco, una completa sala de duchas y dispositivos para irrigaciones nasofaríngeas y pulverizadores. Aparte, y apartada, disponía de una bañera para el servicio de los pobres.

El edificio sufrió sucesivos añadidos, entre ellos un predio dedicado a cocina y almacén, una alta chimenea para la caldera de vapor, una galería acristalada y una nueva capilla de mayor capacidad; también se le dotó de un eficiente alumbrado eléctrico y servicio telefónico, y en 1895 se levantó un chalet de dos pisos con habitaciones de lujo.

 

 

El control de las prescripciones estaba bajo la tutela del médico director, responsable de indicar los tratamientos individualizados. Subrayar la labor desempeñada por los siguientes galenos: Victoriano Ayegui, José de Ocaña y Paso, Miguel Gómez Camaleño y Cob, y Wenceslao Vigil del Llano.

Los servicios que se ofertaban a finales del XIX eran bastante heterogéneos ya que, además de los relacionados con las aguas, los clientes podían degustar una buena cocina, practicar diversos juegos de salón, realizar excursiones o escuchar música, dado que eran acostumbrados los conciertos de violín y piano, pues existía un piano de cola y se contaba con un pianista fijo.

Los primeros datos divulgados sobre la afluencia de pacientes corresponden a las temporadas 1872-74 con cifras significativas, del orden de 500 a 600 asistentes; y al año 1876, con 433 concurrentes. El máximo histórico se logró en 1893 al rebasar los seiscientos bañistas y con posterioridad las cifras descendieron hasta estabilizarse en torno a los dos centenares.

Hay que señalar el aprovechamiento de estas benéficas aguas por ilustres personalidades, entre las que cabe destacar a Práxedes Mateo Sagasta (1892), el cardenal fray Ceferino González, Miguel Hilarión Eslava (compositor de ópera), Vital Aza (escritor, comediógrafo y poeta), Leopoldo Alas «Clarín», Félix Pío Aramburu Zuloaga, Manuel González-Longoria (financiero y político conservador) y personajes de la nobleza como el marqués de Canillejas, conde de Revillagigedo o Martín González del Valle (barón de Grado).

 

Manuel Gutiérrez Claverol, miembro del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA)

¿Por qué el agua es importante para nuestro cuerpo?

Hemos oído a los médicos y otros profesionales decir cientos de veces que “hay que beber agua”, que es bueno para nuestro organismo, aunque quizá lo que no nos planteamos es donde radica la importancia de este hecho. Tenemos que tener en cuenta que dos terceras partes de nuestro cuerpo están formadas por agua, además el agua está implicada en la mayoría de las funciones que nuestro organismo realiza. Si no mantenemos una hidratación adecuada esto puede desencadenar que el organismo no pueda desempeñar sus funciones correctamente, pudiendo incluso enfermar.

 

El agua tiene infinidad de funciones en el organismo, entre las más importantes se encuentran el transporte de nutrientes, como el oxígeno, a través de la sangre a todos los órganos y tejidos, para que puedan funcionar correctamente. Interviene en la eliminación de  toxinas por la orina, con lo que una buena hidratación permite que el riñón filtre las toxinas que nos sobran. Tiene acción termorreguladora a través de la transpiración. Interviene en la hidratación de las mucosas del organismo como las del aparato digestivo, favoreciendo la deglución y el tránsito intestinal, además el aparato respiratorio permitiendo que el aire llegue a los pulmones en las condiciones adecuadas para su utilización.

Aunque muchas veces realizamos recomendaciones con cantidades fijas de agua que se deben ingerir a lo largo de un día, no es del todo cierto. La cantidad adecuada de agua que debemos beber varía según la edad y sexo, y por supuesto, depende de la actividad que realicemos, la climatología, cantidad de otras ingestas líquidas o de alimentos ricos en agua,…Es entendible que una persona deportista puede perder mucho líquido a través del sudor, por lo que deberá ingerir más agua para compensar las pérdidas, lo mismo ocurre si tenemos fiebre, tos, diarrea, etc.

En caso de no ingerir suficiente agua el cuerpo se deshidrata pudiendo producirse inicialmente problemas tipo estreñimiento, cefalea, sequedad de mucosas, cálculos renales, y en casos graves llevar a un fallo renal. Igual de perjudicial puede ser una ingesta exagerada, ya que puede diluir las sustancias que circulan en la sangre haciendo que se rompa el equilibrio en los distintos tejidos y pudiendo producir hiponatremia e hipopotasemia, que en casos graves pueden producir alteraciones neurológicas y cardiacas.

Por último, comentar que como hematóloga en múltiples ocasiones prescribo tratamientos fuertes que pueden conllevar efectos secundarios graves. Siempre insisto en la necesidad de una buena hidratación, muy importante en estos casos, porque en ocasiones algunos fármacos pueden deteriorar el riñón, empeorando dicho daño si además no está correctamente hidratado, pudiendo llevar a una acumulación del fármaco administrado que puede derivar en importantes efectos secundarios.

Por tanto, es fundamental una adecuada hidratación, nada de exceso ni defecto, solo adaptada a cada situación e individuo.

 

Por Dra. Sara Muñiz. Hematóloga.

La geografía del agua en España

Las aguas continentales son un elemento fundamental de la organización del espacio físico español. Su estudio geográfico permite relacionar entre sí a diferentes componentes, factores y procesos del medio natural, también su implicación con las actividades humanas.

Los recursos hídricos de España son limitados y desequilibrados espacialmente. Están condicionados por el clima, y muy particularmente por la cuantía y el reparto estacional de las precipitaciones. De este modo, cabría ser establecida una primera distinción entre la “España húmeda”, poco más del diez por ciento del territorio peninsular, y la “España seca”, en la que la escasez e irregularidad de las lluvias obliga a la práctica de una “economía del agua” y a una gran dependencia de las infraestructuras hidráulicas, no exentas de conflicto.

Los ríos, lagos, lagunas y humedales, los acuíferos subterráneos, en igual modo, son las manifestaciones más sobresalientes que dan forma y nombre a los cursos y masas de agua denominados técnicamente, por oposición a las aguas marinas, como continentales.

 

Nacimiento del río Pajares en el entorno del Brañillín (Lena, Principado de Asturias)

 

Una red hidrográfica que se articula en vertientes y cuencas fluviales, determinadas por la disposición de las diferentes unidades del relieve:

-El primer conjunto es el de los ríos cantábricos: se trata de numerosos cursos fluviales cortos y bien alimentados. Su nacimiento en montañas cercanas al mar hace que tengan que salvar un desnivel considerable, con lo que sus perfiles abruptos ejercen una gran fuerza erosiva, modelando en profundos y estrechos valles los relieves que atraviesan. Son ríos, en todos los casos, caudalosos y de régimen bastante regular, dadas las características pluviométricas del dominio oceánico. El Miño y sus afluentes participan en cierta medida de todos estos caracteres.

-El segundo conjunto es el de los grandes colectores atlánticos: son los cauces fluviales más largos, al nacer cerca del Mediterráneo y desembocar en el Atlántico. Su fuerza erosiva es escasa, discurriendo gran parte de su trazado por llanuras en las que apenas se hunden, si bien dan lugar a perfiles más abruptos al encajonarse en los materiales de las penillanuras del oeste ibérico. Sus caudales son abundantes, ya que tienen numerosos afluentes, en amplias cuencas, pero su régimen es irregular, presentando un estiaje en verano coincidiendo con el mínimo de precipitación y crecidas con las lluvias de otoño y primavera.

-Los ríos mediterráneos son cortos y mal alimentados, a excepción del Ebro. Nacen en montañas cercanas al mar, lo que imprime carácter y energía al relieve. Su caudal es escaso e irregular, presentan un acusado estiaje en verano y pueden sufrir crecidas catastróficas en otoño. Son frecuentes, también, las ramblas, es decir, los cauces que solamente llevan agua cuando llueve.

-Por último, los cursos fluviales insulares se circunscriben a arroyos o torrentes de escaso caudal, en parte muy incididos por la sobreexplotación de los acuíferos.

Junto a las aguas continentales de escorrentía superficial que forman, en sentido estricto, la red fluvial, se encuentran, aunque sean escasos en extensión y recursos hídricos, que no en número ni en variantes tipológicas, los lagos, lagunas y humedales, de indudable trascendencia ecológica y singularidad paisajística. Los primeros son láminas de agua de diferente tamaño, de carácter profundo y en mayor medida permanente. Los humedales, por su parte, son medios palustres de aguas someras e intermitentes.

En España existe aproximadamente un 40% del territorio afectado por acuíferos subterráneos. Estos son embolsamientos de agua como consecuencia de la infiltración de las aguas de precipitación y su acumulación subterránea. Estas aguas embolsadas pueden ser descargadas, de manera natural -explotación y aprovechamientos humanos al margen-, desaguando en otros acuíferos, a través de los ríos y manantiales, o bien hacerlo directamente al mar.

Los neveros, heleros y glaciares representan las últimas modalidades de formaciones hídricas con las que completar la caracterización geográfica de las aguas continentales y de los recursos hidrográficos de nuestro país. Circunscritas a ambientes muy reducidos de la alta montaña peninsular, estas formaciones se encuentran afectadas por una merma continuada en lo que a aportes hidrológicos se refiere, como resultado de la contracción superficial de sus masas. Las huellas de las herencias encontradas en los modelados relictos de origen nivo-glacial así lo terminan por constatar.

 

Dr. Luis Carlos Martínez Fernández

Geógrafo; profesor de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Valladolid

 

 

Un día pasado por agua en Borines

El pasado 11 de marzo realicé en Borines una cata de diferentes aguas minerales naturales en presencia  del equipo directivo, técnico y comercial.

 

 

Antes de realizar una cata, debemos tener muy claro las diferencias entre las aguas minerales naturales y las aguas potables, ya que se trata de productos muy diferentes. Las aguas potables permiten su desinfección, mientras que en las aguas minerales está prohibido.

En cuanto a las aguas envasadas, existen tres tipos:

- aguas minerales naturales, que se caracterizan por ser un producto natural no estéril, por su estabilidad en la composición y por su pureza original, es decir, no presentan ningún contami-nante que proceda del hombre. Cada agua mineral natural tiene una composición mineral específica, que la diferencia de cualquier otra.

- aguas de manantial, que se caracterizan por ser también un producto natural no estéril, aunque pueden ser o no estables en cuanto a su composición. Desde el punto de vista químico, deben cumplir con los parámetros químicos de un agua potable.

-aguas potables preparadas, que pueden recibir tratamientos muy distintos, como la desinfección o la ósmosis.

¿Cómo se realiza una cata de aguas?

En primer lugar, en una cata de aguas deben diferenciarse tres fases:

-fase visual, en la que se valora la transparencia del agua

-fase olfativa, en la que se podría detectar la presencia de algún olor anómalo

-fase gustativa, en la que podemos diferenciar los principales atributos de un agua mineral natural

El objetivo fundamental de una cata de aguas es aprender a diferenciar según su mineralización y poder diferenciar entre las distintas marcas del mercado.

En Borines, pudimos diferenciar entre aguas de mineralización muy débil (que tienen menos de 50 mg/L de residuo seco o total de minerales), de mineralización débil (menos de 500 mg/L de residuo seco) y de mineralización fuerte, con un residuo seco superior a 1500 mg/L.

Asimismo realizamos una cata comparativa de distintas marcas del mercado para valorar sus cualidades. Entre las propiedades más características del Agua Mineral Natural de Borines podemos citar su frescura y su suavidad al paladar.

Aunque parezca una tarea imposible, salí convencido de que el equipo de personas de Agua de Borines había aprendido a diferenciar los diferentes atributos que puede tener un agua como su frescura o su cuerpo. Ya veis que ya estamos cerca de los vinos…

 

 

Dr, Antoni Borrell

Responsable Aguas Envasadas y Director Científico y de Innovación del Laboratorio Dr. Oliver Rodés.

 

 

Foto: revistaelconocedor.com

Casa del agua de Bres, Taramundi

Cuando uno se aficiona a algo que le gusta, luego es muy difícil dejar de hacerlo y menos si lo que le aporta son todo cosas positivas. En Borines nos encanta hacernos escapadas de esas virtuales que de vez en cuando os proponemos y sobre todo a lugares donde hay mucho que aprender y admirar. En esta ocasión viajamos hasta Bres, en el Concejo de Taramundi, en Asturias. Allí encontramos la Casa del Agua.

 

Nada más entrar en este lugar podemos ver como el agua es el hilo conductor de todo lo que allí encontramos. La Casa del Agua de Bres nació con el objetivo de dar a conocer la relación entre culturas y la dinámica del agua a lo largo de la historia. Así podremos ver maquetas de ingenios hidráulicos como una fragua, una noria y también varios relojes de agua. El visitante descubrirá el agua en todo su esplendor.

 

La exposición que se puede visitar se organiza en dos secciones, una dedicada al agua como fuerza motriz y otra dedicada al agua como materia prima. El hueco central entre las plantas está ocupado por un ingenio a escala natural que se concibe como una máquina de movimiento continuo, formada por mecanismos más simples, consiguiendo de este modo explicar el funcionamiento de los dos tipos de ingenios hidráulicos más importantes: los motores y los elevadores.

 

Fuente y más información en www.taramundi.es/casa-del-agua

Fotos: www.facebook.com/casadelaguadebres

Casa del agua

Enamorados del agua. Así nos hemos declarado siempre en Borines y es que no es para menos. Nuestra vida y actividad giran alrededor de este valioso recurso natural y con frecuencia, cuando podemos aprovechamos para hablar sobre cualquier tema que tenga que ver, siempre con espíritu informativo y con afán de entretener. También, no lo podemos esconder, nos gusta viajar sin equipaje, así de repente, con decisión, echando la imaginación a volar. Ahora aquí y en unos segundos allí, pasando fronteras, recorriendo kilómetros. Hoy tenemos ganas de uno de esos viajes virtuales. Haremos un mix perfecto entre conocimiento, amor por el agua y placer de descubrir nuevos lugares. ¿Nos acompañáis?

Nuestra querida Asturias tiene mil y un rincones donde perderse y encontrarse. Decidimos escaparnos hasta Rioseco, en el concejo de Sobrescobio. Este municipio se encuentra inmerso en su totalidad dentro del Parque Natural de Redes, un entorno que atrapa y enamora a partes iguales. Cuenta además con la categoría de Reserva de la Biosfera desde el año 2001. Allí llegamos a nuestro destino: la Casa del Agua.

 

 

Se trata de un centro de educación ambiental que nos guía a través de la historia de los usos del agua y su influencia en la naturaleza de Sobrescobio y Redes, haciéndonos tomar conciencia de la importancia de proteger este recurso natural. Abrió sus puertas en 2002 y desde hace unos años cuenta con instalaciones ampliadas donde encontraremos los contenidos que España tuvo en la Exposición Universal de Zaragoza de 2008. El visitante podrá disfrutar de contenidos interactivos, de información sobre el origen del agua y sus usos, el ciclo hidrológico, educación en el consumo responsable, etc.

 

 

Pero no todo serán “modernidades”. En el exterior del edificio hay un espacio dedicado a la tradición y al recuerdo. Podremos ver algunos “artilugios” utilizados durante tiempo para aprovechar el agua como fuerza motriz. Así veremos por ejemplo, un molino hidráulico con el que se obtenía harina.

 

 

Muy pronto, siguiendo con esta temática, nos trasladaremos hasta Taramundi, donde también podremos visitar otra exposición sobre el agua. ¡Nunca faltan los buenos planes en Agua de Borines!

 

Más información en www.casadelaguasobrescobio.com

Fotos: www.facebook.com/casadelaguarioseco

 

 

El agua con gas

A pesar de que el consumo de agua con gas en España no es tan elevado ni está tan generalizado como en otros países europeos, la Península Ibérica es una gran productora de agua con burbujas natural. En países como Italia, Francia o Alemania lo extraño en un restaurante es pedir agua sin gas y por defecto los camareros traen a la mesa botellas de agua carbonatada. Es importante especificar el agua que se desea en el momento de realizar la orden.

 

El agua con gas no es más que H2O que contiene ácido carbónico ( H2CO3) y ésta puede producirse de manera espontánea en la naturaleza o tras un proceso industrial en el que al agua convencional se le añade dióxido de carbono y ácido carbónico.

El ácido carbónico, del cual hablaremos más adelante, será el principal “culpable” de los beneficios que conlleva el consumo de agua con burbujas.

El agua con gas, a pesar de los mitos y leyendas que se esconden tras su historia, es sana e ideal para el óptimo funcionamiento de nuestro preciado organismo.

El ácido carbónico que hace burbujeante este tipo de aguas estimula la secreción de jugos gástricos y por tanto, ayuda a la correcta digestión.

 

 

Mucha gente cree que el agua con gas engorda, contiene azúcares o puede ser un enemigo para la salud. ¡Amantes del agua carbonatada estáis de suerte! Todo esto no son más que, como decíamos anteriormente, mitos y leyendas.

El agua con gas no aporta calorías, ni contiene azúcares y además es ideal para la correcta hidratación de nuestro cuerpo y por tanto de nuestra piel. ¡No hay excusa para no beber agua con gas! Y menos en verano ya que debéis recordar es la estación del año en la que más atención debemos prestar a la cantidad de agua que ingerimos.

 

G de Gastronomía

 

Foto 1: www.vitonica.com

 

¡¡Llegamos a León!!

Hoy queremos celebrar que ya estamos en León yéndonos a comer al Asador de Viloria. Borines ha pasado el Negrón y ya podemos comer con nuestra agua en tierras vecinas.

 

 

 

El Asador de Viloria, ubicado en Viloria de la Jurisdicción en la provincia de León,  abrió sus puertas en 1987 y su fundador fue formado con los mejores maestros asadores segovianos, por lo que ya os podéis hacer una idea de cual es su especialidad… lechazo y cochinillo en horno de leña, como manda la tradición.

 

Pero no solo encontramos sus famosos asados, si no que la variedad de su carta y de sus productos hacen que como siempre nos asalten las dudas sobre que comer. Así podremos elegir entre mollejas de lechazo a la plancha o al ajillo, embutidos, morcilla de León, croquetas caseras…

 

Y por supuesto, acabaremos la comida con un buen postre casero… arroz con leche, crema de limón, natillas, flan de huevo, flan de queso… ummm!!! la boca se nos está haciendo agua, así que nos van poniendo, por favor, unas botellas de agua de Borines con y sin gas, que esto empieza ya.

 

¡¡Buen provecho!!

 

 

 

Hostelería se escribe con h

Lo sabemos, lunes… y ya estáis todos esperando para sentaros a la mesa… hoy nos vamos hasta Ca´Suso en Oviedo.

 

Está situado en la zona antigua de Oviedo, por lo que podemos disfrutar de un paseo por el casco y descubrir los recovecos de la ciudad, antes o después de disfrutar de una buena comida con platos de base tradicional asturiana.

El restaurante está regentado por los hermanos Feito que han querido dar un soplo de aire fresco a la cocina de la región, pero sin olvidar su esencia, sus raíces. Como ellos mismos dicen, “esto se trata de una casa de comidas pero con aire juvenil”.

 

 

 

 

Toca el turno de pedir… aquí llega nuestro dilema semanal. Os decimos algunos de los platos que no podemos perdernos como sus croquetas de queso asturiano La Peral, el cordero lechal o la espuma de lentejas y sus excelentes postres como la Sopa Geleé de Manzana y Te Verde o la tarta de queso horneada.

 

 

Borines compartió un rato con los hermanos Feito y nos contaron sus ilusiones, sus proyectos, sus ideas y sobre todo el por qué de este proyecto. Os dejamos con ellos y por supuesto, ¡¡buen provecho!!.

© Aguas de Borines, S.A. Todos los derechos reservados | Términos de uso | Política de privacidad