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Los cócteles del Secreto: Mate Chocolate

Ingredientes:

-3 cl licor chocolate blanco Mozart.

-2 cl licor de almendra amarga.

-5 cl zumo de pera.

-3 cucharas pequeñas yerba mate.

-10 cl Agua Borines Kangen o agua mineral natural.

-Canela.

-1 onza chocolate blanco.

 

Preparación:

  • Infusionamos la yerba mate con el Agua de Borines.
  • Mientras tanto metemos en la coctelera el licor de chocolate, el licor de almendra, el zumo de pera y lo agitamos todo con mucho hielo.
  • Una vez infusionado mezclamos de nuevo todos los ingredientes en la coctelera y volvemos a agitar.
  • Servimos en el vaso de Mate con Hielo y rallamos la canela y el chocolate por encima.
  • Si tenemos un soplete a mano podemos quemar la canela para crear el efecto que se ve en la foto ( es el resultado de la canela quemándose).

 

¡A disfrutar!

 

Los accidentados baños de Borines

Las aguas minero-medicinales de Borines se ubican en el término municipal de Piloña, al pie de las estribaciones meridionales de la Cordillera del Sueve. Las prácticas de los baños comenzaron, de manera oficial, en el año 1873 –fecha en que estas aguas fueron declaradas de utilidad pública– y cesaron en 1920, por lo que su periplo cabe calificarse de exiguo, ya que no duró ni medio siglo, derivando después al embotellado y comercialización del líquido.

Las virtudes salutíferas del hontanar fueron evidenciadas mediado el siglo XIX por Pedro Arto, cirujano del cercano pueblo de Vallobal, al observar que desprendía un desagradable olor a huevos podridos, certificando que contenía un compuesto sulfhídrico, muy en boga en la balneoterapia de la época.

El éxito del hallazgo propició el que dos vecinos de la zona, Pedro Sanfeliz –un labrador vecino de La Infiesta– y Juan Bautista Sánchez Zarabozo –concejal del Ayuntamiento de Piloña y con posterioridad su alcalde–, acudieran en 1867 ante el notario de Infiesto declarando el primero de ellos que había heredado una finca de un día de bueyes donde brotaba agua mineral. De inmediato, Zarabozo compró a Sanfeliz –según se demostró de manera torticera– la posesión y, de súbito, construyó una embrionaria hospedería para acoger las solicitudes de una incipiente clientela, hecho reprobado en una sesión consistorial extraordinaria del año 1868, al concluir que las aguas sulfurosas de Borines eran de exclusiva pertenencia municipal.

 

 

Pasado algún tiempo, el propietario intenta conseguir la declaración de utilidad pública de las mismas, respondiendo –de nuevo– el Consistorio en términos muy enérgicos. A pesar de las protestas, el ficticio dueño obtuvo su propósito en febrero de 1873, autorizándosele abrir el local al público, previa realización de algunas mejoras y la designación de un médico director. Esta acción fue denunciada, vía judicial, por el munícipe piloñés, a la que siguieron otros infructuosos recursos. Sánchez Zarabozo –amparado en su notoria influencia política– logró mantener la explotación de la vena hídrica merced a una Real Orden dictada en 1876 a su favor.

Dado el cúmulo de inconvenientes para poder explotar el venero de forma placentera, fue vendido en 1881 a los hermanos Serafín y Lázaro Ballesteros, quienes lograron hacer despegar el negocio. Sin embargo, antes de efectuar una significativa inversión para adecentar el centro, debieron cerciorarse de la calidad y cantidad del fluido. Todo se aclaró en 1888 cuando el farmacéutico Eugenio Piñerúa lleva a cabo los análisis y el ingeniero de minas Tomás Tinturé consigue aumentar el caudal perforando una galería de 18 m, obras ejecutadas sin deteriorar su naturaleza mineral.

Una vez concluidas las susodichas investigaciones se abordó el derribo de los vetustos edificios existentes con el fin de reemplazarlos por unas instalaciones dignas. Fueron inauguradas el 13 de junio de 1892 con un acto solemne al que asistieron gentes del mundo de la cultura, eminentes médicos, políticos –capitaneados por el gobernador civil– o religiosos, encabezados por el obispo. A la bendición del inmueble siguió un opíparo banquete, con un suculento menú confeccionado por el dueño del madrileño Hotel Bristol.

Con el comienzo secular la posesión recae exclusivamente en Lázaro Ballesteros, que encamina el beneficio hacia una faceta hostelera y se abandona paulatinamente el enfoque balneario a expensas del embotellado y venta del agua, que se anunciaba como “verdadera reina de las de mesa, por lo digestiva, higiénica y agradable”. A Lázaro le sucede su hijo Ignacio, que se dedicó a dinamizar la línea envasadora.

La trágica Guerra Civil obligó a cerrar temporalmente las dependencias, sirviendo de cobijo a las tropas republicanas. Finalizadas las operaciones bélicas se reanudaron poco a poco las operaciones, mutando en 1963 la pertenencia a favor de un emigrante retornado de Cuba, Félix González Madera, lo que supuso un impulso empresarial notable para relanzar la actividad embotelladora, y en 1976 se constituyó la sociedad “Aguas de Borines, S. A.”.

Existen dos manantiales diferentes, denominados “Santa Victorina” (agua ferruginosa bicarbonatada, solo usada en bebida) y “Borines” (bicarbonatada sódica, variedad sulfhídrica, que se utilizaba en los baños). En general, el líquido elemento es incoloro y transparente, con olor a sulfuro de hidrógeno y sabor penetrante recién cogido y, cuando se agita, se aprecia un desprendimiento de gases.

Aunque durante largo tiempo la reputación del manadero giró solamente en torno a su repelente hedor, olvidando el carácter bicarbonatado, la realidad es que se caracteriza por una facies hidroquímica bicarbonatada sódica y sulfurosa, de mineralización débil. A pesar de que sus aplicaciones médicas eran indicadas para el estómago, intestinos, diabetes y riñones, los resultados clínicos más favorables se obtuvieron en el caso de algunas enfermedades dermatológicas –compendiadas bajo el término herpético– que engloba además de los herpes, eczemas, psoriasis, pitiriasis, algunos tipos de líquenes y prurigo.

El establecimiento de los hermanos Ballesteros constaba de cuatro plantas, con una capacidad de alojamiento para un centenar de personas. En la inferior se hallaban los servicios hidroterápicos; en la inmediata superior existía un espacioso salón con capilla adosada, la fuente de bebida y un comedor con una capacidad para 140 comensales, y las restantes acogían los dormitorios. El recinto de baños estaba dotado con medios modernos: nueve pilas, de las cuales tres eran de mármol blanco, una completa sala de duchas y dispositivos para irrigaciones nasofaríngeas y pulverizadores. Aparte, y apartada, disponía de una bañera para el servicio de los pobres.

El edificio sufrió sucesivos añadidos, entre ellos un predio dedicado a cocina y almacén, una alta chimenea para la caldera de vapor, una galería acristalada y una nueva capilla de mayor capacidad; también se le dotó de un eficiente alumbrado eléctrico y servicio telefónico, y en 1895 se levantó un chalet de dos pisos con habitaciones de lujo.

 

 

El control de las prescripciones estaba bajo la tutela del médico director, responsable de indicar los tratamientos individualizados. Subrayar la labor desempeñada por los siguientes galenos: Victoriano Ayegui, José de Ocaña y Paso, Miguel Gómez Camaleño y Cob, y Wenceslao Vigil del Llano.

Los servicios que se ofertaban a finales del XIX eran bastante heterogéneos ya que, además de los relacionados con las aguas, los clientes podían degustar una buena cocina, practicar diversos juegos de salón, realizar excursiones o escuchar música, dado que eran acostumbrados los conciertos de violín y piano, pues existía un piano de cola y se contaba con un pianista fijo.

Los primeros datos divulgados sobre la afluencia de pacientes corresponden a las temporadas 1872-74 con cifras significativas, del orden de 500 a 600 asistentes; y al año 1876, con 433 concurrentes. El máximo histórico se logró en 1893 al rebasar los seiscientos bañistas y con posterioridad las cifras descendieron hasta estabilizarse en torno a los dos centenares.

Hay que señalar el aprovechamiento de estas benéficas aguas por ilustres personalidades, entre las que cabe destacar a Práxedes Mateo Sagasta (1892), el cardenal fray Ceferino González, Miguel Hilarión Eslava (compositor de ópera), Vital Aza (escritor, comediógrafo y poeta), Leopoldo Alas «Clarín», Félix Pío Aramburu Zuloaga, Manuel González-Longoria (financiero y político conservador) y personajes de la nobleza como el marqués de Canillejas, conde de Revillagigedo o Martín González del Valle (barón de Grado).

 

Manuel Gutiérrez Claverol, miembro del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA)

La geografía del agua en España

Las aguas continentales son un elemento fundamental de la organización del espacio físico español. Su estudio geográfico permite relacionar entre sí a diferentes componentes, factores y procesos del medio natural, también su implicación con las actividades humanas.

Los recursos hídricos de España son limitados y desequilibrados espacialmente. Están condicionados por el clima, y muy particularmente por la cuantía y el reparto estacional de las precipitaciones. De este modo, cabría ser establecida una primera distinción entre la “España húmeda”, poco más del diez por ciento del territorio peninsular, y la “España seca”, en la que la escasez e irregularidad de las lluvias obliga a la práctica de una “economía del agua” y a una gran dependencia de las infraestructuras hidráulicas, no exentas de conflicto.

Los ríos, lagos, lagunas y humedales, los acuíferos subterráneos, en igual modo, son las manifestaciones más sobresalientes que dan forma y nombre a los cursos y masas de agua denominados técnicamente, por oposición a las aguas marinas, como continentales.

 

Nacimiento del río Pajares en el entorno del Brañillín (Lena, Principado de Asturias)

 

Una red hidrográfica que se articula en vertientes y cuencas fluviales, determinadas por la disposición de las diferentes unidades del relieve:

-El primer conjunto es el de los ríos cantábricos: se trata de numerosos cursos fluviales cortos y bien alimentados. Su nacimiento en montañas cercanas al mar hace que tengan que salvar un desnivel considerable, con lo que sus perfiles abruptos ejercen una gran fuerza erosiva, modelando en profundos y estrechos valles los relieves que atraviesan. Son ríos, en todos los casos, caudalosos y de régimen bastante regular, dadas las características pluviométricas del dominio oceánico. El Miño y sus afluentes participan en cierta medida de todos estos caracteres.

-El segundo conjunto es el de los grandes colectores atlánticos: son los cauces fluviales más largos, al nacer cerca del Mediterráneo y desembocar en el Atlántico. Su fuerza erosiva es escasa, discurriendo gran parte de su trazado por llanuras en las que apenas se hunden, si bien dan lugar a perfiles más abruptos al encajonarse en los materiales de las penillanuras del oeste ibérico. Sus caudales son abundantes, ya que tienen numerosos afluentes, en amplias cuencas, pero su régimen es irregular, presentando un estiaje en verano coincidiendo con el mínimo de precipitación y crecidas con las lluvias de otoño y primavera.

-Los ríos mediterráneos son cortos y mal alimentados, a excepción del Ebro. Nacen en montañas cercanas al mar, lo que imprime carácter y energía al relieve. Su caudal es escaso e irregular, presentan un acusado estiaje en verano y pueden sufrir crecidas catastróficas en otoño. Son frecuentes, también, las ramblas, es decir, los cauces que solamente llevan agua cuando llueve.

-Por último, los cursos fluviales insulares se circunscriben a arroyos o torrentes de escaso caudal, en parte muy incididos por la sobreexplotación de los acuíferos.

Junto a las aguas continentales de escorrentía superficial que forman, en sentido estricto, la red fluvial, se encuentran, aunque sean escasos en extensión y recursos hídricos, que no en número ni en variantes tipológicas, los lagos, lagunas y humedales, de indudable trascendencia ecológica y singularidad paisajística. Los primeros son láminas de agua de diferente tamaño, de carácter profundo y en mayor medida permanente. Los humedales, por su parte, son medios palustres de aguas someras e intermitentes.

En España existe aproximadamente un 40% del territorio afectado por acuíferos subterráneos. Estos son embolsamientos de agua como consecuencia de la infiltración de las aguas de precipitación y su acumulación subterránea. Estas aguas embolsadas pueden ser descargadas, de manera natural -explotación y aprovechamientos humanos al margen-, desaguando en otros acuíferos, a través de los ríos y manantiales, o bien hacerlo directamente al mar.

Los neveros, heleros y glaciares representan las últimas modalidades de formaciones hídricas con las que completar la caracterización geográfica de las aguas continentales y de los recursos hidrográficos de nuestro país. Circunscritas a ambientes muy reducidos de la alta montaña peninsular, estas formaciones se encuentran afectadas por una merma continuada en lo que a aportes hidrológicos se refiere, como resultado de la contracción superficial de sus masas. Las huellas de las herencias encontradas en los modelados relictos de origen nivo-glacial así lo terminan por constatar.

 

Dr. Luis Carlos Martínez Fernández

Geógrafo; profesor de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Valladolid

 

 

Un día pasado por agua en Borines

El pasado 11 de marzo realicé en Borines una cata de diferentes aguas minerales naturales en presencia  del equipo directivo, técnico y comercial.

 

 

Antes de realizar una cata, debemos tener muy claro las diferencias entre las aguas minerales naturales y las aguas potables, ya que se trata de productos muy diferentes. Las aguas potables permiten su desinfección, mientras que en las aguas minerales está prohibido.

En cuanto a las aguas envasadas, existen tres tipos:

- aguas minerales naturales, que se caracterizan por ser un producto natural no estéril, por su estabilidad en la composición y por su pureza original, es decir, no presentan ningún contami-nante que proceda del hombre. Cada agua mineral natural tiene una composición mineral específica, que la diferencia de cualquier otra.

- aguas de manantial, que se caracterizan por ser también un producto natural no estéril, aunque pueden ser o no estables en cuanto a su composición. Desde el punto de vista químico, deben cumplir con los parámetros químicos de un agua potable.

-aguas potables preparadas, que pueden recibir tratamientos muy distintos, como la desinfección o la ósmosis.

¿Cómo se realiza una cata de aguas?

En primer lugar, en una cata de aguas deben diferenciarse tres fases:

-fase visual, en la que se valora la transparencia del agua

-fase olfativa, en la que se podría detectar la presencia de algún olor anómalo

-fase gustativa, en la que podemos diferenciar los principales atributos de un agua mineral natural

El objetivo fundamental de una cata de aguas es aprender a diferenciar según su mineralización y poder diferenciar entre las distintas marcas del mercado.

En Borines, pudimos diferenciar entre aguas de mineralización muy débil (que tienen menos de 50 mg/L de residuo seco o total de minerales), de mineralización débil (menos de 500 mg/L de residuo seco) y de mineralización fuerte, con un residuo seco superior a 1500 mg/L.

Asimismo realizamos una cata comparativa de distintas marcas del mercado para valorar sus cualidades. Entre las propiedades más características del Agua Mineral Natural de Borines podemos citar su frescura y su suavidad al paladar.

Aunque parezca una tarea imposible, salí convencido de que el equipo de personas de Agua de Borines había aprendido a diferenciar los diferentes atributos que puede tener un agua como su frescura o su cuerpo. Ya veis que ya estamos cerca de los vinos…

 

 

Dr, Antoni Borrell

Responsable Aguas Envasadas y Director Científico y de Innovación del Laboratorio Dr. Oliver Rodés.

 

 

Foto: revistaelconocedor.com

¡¡Llegamos a León!!

Hoy queremos celebrar que ya estamos en León yéndonos a comer al Asador de Viloria. Borines ha pasado el Negrón y ya podemos comer con nuestra agua en tierras vecinas.

 

 

 

El Asador de Viloria, ubicado en Viloria de la Jurisdicción en la provincia de León,  abrió sus puertas en 1987 y su fundador fue formado con los mejores maestros asadores segovianos, por lo que ya os podéis hacer una idea de cual es su especialidad… lechazo y cochinillo en horno de leña, como manda la tradición.

 

Pero no solo encontramos sus famosos asados, si no que la variedad de su carta y de sus productos hacen que como siempre nos asalten las dudas sobre que comer. Así podremos elegir entre mollejas de lechazo a la plancha o al ajillo, embutidos, morcilla de León, croquetas caseras…

 

Y por supuesto, acabaremos la comida con un buen postre casero… arroz con leche, crema de limón, natillas, flan de huevo, flan de queso… ummm!!! la boca se nos está haciendo agua, así que nos van poniendo, por favor, unas botellas de agua de Borines con y sin gas, que esto empieza ya.

 

¡¡Buen provecho!!

 

 

 

¡Hoy comemos en El Tizón!

¿Qué toca los lunes? … !exacto! elegir un sitio para comer. Hoy nos vamos al restaurante El Tizón en Oviedo.

El Tizón abrió sus puertas en 1985 y, desde entonces, se ha convertido en todo un referente del buen comer en la ciudad de Oviedo. Ahora que hemos llegado y nos hemos situado, deciros que podremos disfrutar de la auténtica cocina tradicional, de los sabores de siempre, de platos preparados con el mimo de casa. Lo mejor de la gastronomía asturiana con un toque personal y diferente. ¡Borines siempre con la “tierrina”!

 

¿Qué elegir?

Nos enfrentamos al mismo problema de cada semana. Estamos ante tanta variedad, con tanta calidad, que no sabemos por dónde empezar. Sabrosos pinchos y raciones- desde El  Tizón nos comentan que no nos podemos perder su tortilla y sus callos caseros-, carnes preparadas para potenciar su sabor; pescados frescos de temporada; guisos caseros… Y, por supuesto, sus especialidades: los arroces y el bacalao… ingredientes estrella de su variada carta. Todo ello regado con los mejores caldos y por supuesto, con nuestra agua. ¿Se puede pedir algo más?

 

En El Tizón encontrarás un ambiente cercano y familiar, el lugar ideal para reunirte con los tuyos, para sorprender a tu pareja, para quedar con tus amigos… . Disponene de dos grandes comedores con capacidad para unas 100 personas.

 

No sabemos vosotros, pero nosotros ya tenemos la boca hecha agua … no esperamos más, ¡A comer!

A comer a Casa Lobato en Oviedo

Como cada lunes, hoy toca salir a comer a algún sitio, pero no a cualquier lugar, si no donde podamos pedir Borines. No nos llaméis especiales, es que tenemos las ideas muy claras y sabemos lo que queremos. Comida de calidad y por supuesto, la presencia indispensable de nuestra agua.

Pues a la tarea. ¿Qué os parece ir hoy a Casa Lobato ?… ¿listos? En marcha….

Casa Lobato es una casa centenaria fundada a finales del siglo XVIII en la falda del monte Naranco, concretamente en el año 1898.  Comenzó siendo una bar con tienda mixta y estanco. De mano siempre de la familia Lobato, que ya va por su 4ª generación, con el paso de los años, ha ido evolucionando y adaptandose a las épocas que se iban sucediendo, pasando de bar-estanco a restaurante, organizando bodas, comuniones y todo tipo de celebraciones y banquetes, y con ello, modernizando sus instalaciones según demandan los años, para así, poco a poco, ir cogiendo la forma que actualmente tiene.

El restaurante, con el paso de los años, ha sufrido diversas reformas de consideración, las cuales han transformado a Casa Lobato en un moderno restaurante con todo tipo de comodidades para sus clientes; salones privados y climatizados, amplio aparcamiento, así como unas magníficas vistas de la ciudad de oviedo como del monte Naranco y de la zona central asturiana, pero siempre respetando las partes antiguas, como la entrada principal del restaurante, que sigue conservando las columnas de piedra y las puertas de madera originarias de la casa.

Pero…¿y qué podemos comer? Porque situados estamos ya… hemos visitado los salones, hemos disfrutado de las vistas y sabemos algo más de la historia de este lugar centenario… solo queda decir: ¡La carta por favor!

Creemos que aquí nos vamos a encontrar con el problema de siempre… no saber qué elegir de la amplia carta. En Casa Lobato podremos degustar cocina tradicional e innovadora, siempre con productos de la mejor calidad de la región. Hablamos de pescados frescos del Cantábrico, ternera asturiana, mariscos de primera línea y una amplia carta de productos de alta calidad… lo que os decimos, a ver cómo nos decidimos.

Por si os sirve de ayuda a la hora de elegir, aquí van algunas de sus especialidades.

Membrillo de tomate con crujientes y queso de cabra:

Unas fabes con bogavante:

 

Y para beber, Borines, of course, como dirían los ingleses, pero sin olvidar una amplia bodega que cuenta con una gran variedad de denominaciones de origen, tanto españolas como internacionales, que están reflejadas en una carta de vinos que referencia mas de 150 tipos entre tintos, blancos y rosados, así como gran variedad de espumosos, cavas y champagnes.

 

Después de superar el problema de la elección de la comida, llega otro gran problema para muchos… como cumplir con la “operación bikini”. Desde aquí, os recomendamos algo… retrasarla, o lo que es mejor, ¡hacer como que no la conocéis!.

 

¡Buena semana!

 

 

Borines es gourmet

A la vista del título de esta entrada, alguien podrá decir aquello de… no sé si Emilio ha perdido el norte.
No os preocupéis. Ya sé que Borines, aparte de ser un hermoso pueblo de Piloña– situado en la falda sur del monte Sueve en Asturias; es una centenaria agua mineral natural, cuya fama rebasa fronteras.Otro día os contaré algo más de esto último, de rebasar fronteras.

El pasado día 24 de enero, Pelayo nos comentaba que ya tenía las imágenes de las nuevas cajas de Gourmet Borines- se nota que juega en división de honor. Hoy para mí es un enorme placer podercompartir con todos vosotros, los que somos “Borinistas”, que ya podemosencontrar esta fabulosa agua, en los mejores establecimientos Gourmet deAsturias.

En ellos podremos encontrar la botella de 750ml, tanto en su versión de agua mineral natural (la botella de etiqueta de color azul), como la de agua mineral natural con gas carbónico añadido (la botella de etiqueta de color verde) en cajas de cartón, por supuesto reciclado. Las cajas contienen seis botellas, aunque también la podremos tener sueltas. Os seguiremos informando…

 

 

 

 

Alambre

Hoy os queremos presentar a parte del equipo responsable de la nueva imagen corporativa de Borines: el Estudio de Diseño Gráfico “Alambre”.

Desde su fundación en el año 1998, el equipo de Alambre, ha conseguido numerosos reconocimientos por su trabajo:

http://www.alambre.net/reconocimientos/

Creen en un lenguaje visual, en transmitir todos los valores y necesidades de una marca, aplicándolos a todos los posibles soportes que pueda tener, de tal forma que se mejoren y crezcan sus objetivos y resultados.

La historia, los orígenes y la tradición de Borines, fueron los valores en los que Alambre se basó para el diseño corporativo de nuestra marca, desde la que queremos agradecerle su colaboración y, sobretodo, felicitarle por su fabuloso trabajo y trayectoria.

¡Gracias Alambre!

http://www.alambre.net/

Un poco de historia…

El Antiguo Balneario de Borines abrió sus puertas al público el 13 de junio de 1892. Los hermanos D. Serafín y D. Lázaro Ballesteros Vicente, antiguos propietarios del balneario, convirtieron la inauguración, en el evento más importante del año. El lujo fue el invitado estrella del acto, pues los hermanos se encargaron, en todo momento, de no reparar en gastos.

El gran edificio de tres plantas derrochaba elegancia y sofisticación. Provisto de las instalaciones más modernas de hidroterapia, contaba además con una capilla, un salón social con piano de cola, pianista y violinista profesionales, disponibles en todo momento para amenizar la estancia de los clientes, sala de billar, gabinete de lectura… Un mundo de lujo, rodeado del hermoso paisaje que caracteriza a Borines.

Al acto asistieron un total de 24 invitados procedentes de la capital del país, entre los que se encontraban, corresponsales de prensa, personalidades de la cultura y de la industria, médicos ilustres… A los cuáles se sumaron distinguidos personajes de la región, como fueron Fray Ramón Martínez Vigil, el entonces Obispo de Oviedo, y el Sr. García González, Gobernador de la provincia.

La inauguración culminó con un abundante banquete provisto de langosta, asados, vinos franceses, champagne… Una comida cargada de manjares, que invitó al poeta Vital Aza a recitar un poema; a continuación un fragmento:

“… pero estoy acobardado
y es muy justo mi temor,
pues yo en mi vida he brindado
ni en presencia de un prelado
ni en la de un gobernador.
Y aquí podrán los doctores
decirles a sus clientes:
id a Borines, señores
las aguas son excelentes
y los vinos superiores…”

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