Quince nudos, todo sabor.

Hablar de Quince Nudos (Ribadesella) es hablar de un lugar especial con una cuidada oferta gastronómica y un continuo homenaje al Cantábrico, que se encuentra tan cerca, que se puede respirar y saborear a cada paso.

Bruno M. Lombán y su equipo nos presenta una carta mimada al detalle con productos de la tierra y platos que harán las delicias de quien tenga la suerte de visitar este rincón de la costa asturiana. No faltarán los pescados y mariscos de nuestro Mar, sin olvidarnos, por supuesto, de sus originales arroces. Merece la pena probar alguna de sus especialidades.

 

Orgullosos de dónde están, de dónde vienen, de lo que les rodea, nuestros amigos de Quince Nudos cuidan con especial cariño el trato con los productores y artesanos locales. Un compromiso que cumplen trayendo las mejores materias primas con las que trabajan para hacer de este un lugar especial, un espacio en el que el cliente se sienta a gusto, cómodo y por qué no decirlo, como en casa. Y vaya que si lo consiguen, como muestra un botón… algunas de las visitas que han tenido dejan constancia en las redes sociales (dándonos a nosotros cierto protagonismo, jeje)

Y es que así se siente Agua de Borines en Quince Nudos. Como en casa. En cada rincón… ¿nos veis?

 

Más información en www.restaurantequincenudos.com

 

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Casa Belarmino

Pocos pueden hablar de tradición familiar como en Casa Belarmino (Manzaneda- Gozón-Asturias) y es que ya es la tercera generación la que regenta el establecimiento manteniendo la esencia del principio pero adaptados a los nuevos tiempos.

Si decidimos hacer una visita (decisión acertada, por cierto), encontraremos una carta de toda la vida, basada en la cocina tradicional con platos cocinados con productos e ingredientes de primera.

No podemos dejar de probar algunas de sus especialidades como el pote de berzas con fariñona, el arroz caldoso tierra y mar o el solomillo de ternera asturiana. Pero esto tan solo es un ejemplo de las delicias que se disfrutan en este clásico de la cocina asturiana.

Ramona y Juan Luis cuidan todos los detalles creando un ambiente único. Cortinas hechas de malla de Luanco, mantelería de hilo con más de un siglo de historia… cada rincón, cada recoveco tiene su “aquel”.

 

 

Fotos: http://www.casabelarmino.es/

Más información en http://www.casabelarmino.es/

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Casa Gervasio, un clásico ovetense

Si hablamos en Oviedo de algún lugar clásico y de esos a los que hay que ir si o si, seguramente entre los nombres que nos puedan salir no faltará un mítico en Vetusta y sitio de referencia si lo que se quiere es comer bien y disfrutar de la buena cocina de siempre. Casa Gervasio.

Este lagar está abierto desde 1935 y ofrece una carta sencilla y cuidada. Una esmerada selección de los productos, de las materias primas hacen de sus platos los mejores ejemplos de la cocina tradicional.

Al llegar frente a su puerta pueden entrar las dudas… ¿es aquí? La entrada casi pasa desapercibida pero una vez se traspasa la frontera, el ambiente familiar, cuidado hará que nuestra velada sea auténtica y solo entren ganas de repetir.

No hay que dejar de probar su tortilla de patata, sus calamares… y por supuesto, sus fritos de pixin, joya de la corona para muchos asiduos a Casa Gervasio.

 

Foto 1 y 2: www.lagarcasagervasio.com

Foto 3: www.comiendoseentiendelagente.com/2011/11/llagar-casa-gervasio-oviedo.html

Más información en www.lagarcasagervasio.com

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