125 Aniversario Inauguración Balneario Borines: El día.

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Y llegó el momento de inaugurar el nuevo edificio después de las obras. Todo estaba preparado, el ferrocarril estrenado. Pero antes de llegar a ese día, viajemos unos años atrás para conocer cómo era el entorno del nuevo Balneario antes de estar listo para recibir a visitantes ilustres y personas que acudían a él por la calidad de sus aguas y tratamientos.

En 1866, quienes lo visitaban, los agüistas, se hospedaban en casas de labranza y diez años después, existían ya dos fondas en Borines. Para que nos hagamos una idea, del negocio que todos vieron aquí. Una de ellas, era propiedad del dueño del Balneario y tenía capacidad para 25-30 personas, se encontraba ubicada a 400 metros. La otra tenía una capacidad para 20 personas y estaba a un kilómetro, pese a la distancia estaba mejor emplazada que la primera, situada junto al río en zona sombría. No obstante, el camino para llevar al edificio era un lodazal, y todos los que accedían a él debía utilizar madreñas.

Pero todo cambió en 1892 con la inauguración del nuevo edificio construido bajo la dirección del ingeniero D. José Villanova que concibió una construcción rectangular. Disponía de sótano, donde se encontraba el balneario, piso principal y tres plantas (la última, bajo cubierta). El nuevo Balneario tenía una capacidad de… ¡100 personas! Casi casi igual que los alojamientos que hasta ese entonces existían en la zona. Se sabe por lo que se comentaba en la época, que el edificio era confortable y elegante, con habitaciones amuebladas. Había una larga galería de cristal que comunicaba el balneario con la fuente y el resto de dependencias. Atención a las comodidades de las que ya se disponía en el Balneario de Borines: luz, timbre eléctrico, water-closet, billares, salas de juegos, teléfono, salas de fiesta y de lectura. El equipamiento fue realizado por la cántabra Corcho Hijos, que tenía mucho prestigio en las instalaciones balnearias y cocinas de carbón y leña.

Detalle de carta de los talleres de maquinaria Corcho. www.todocoleccion.net

Detalle de carta de los talleres de maquinaria Corcho. www.todocoleccion.net

El personal al inicio fue contratado en el Hotel Bristol de Madrid y la cuantía del servicio iba entre las seis pesetas en primera categoría y las cuatro pesetas en segunda. Las camareras eran traídas de Vascongadas.

Personal encargado

¿Pero cuánto costaba quedarse en el Balneario? El precio variaba de entre tres a ocho pesetas. Existían comedores independientes y habitaciones de lujo. ¡Casi nada! Pero se pagaba de buen gusto para poder disfrutar de lo que aquí se ofrecía, además de aguas de primera, diversión cada día con prestidigitadores, conciertos de piano, excursiones, bailes, etc. Cualquier cosa era válida para atraer mejor a los visitantes españoles y americanos. Los años posteriores a su inauguración, hasta que se cerró y se centró la actividad en el embotellamiento, este lugar era un punto de encuentro de lo más interesante.

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En la actualidad, con la posibilidad de una rápida convocatoria de los medios de comunicación y sus versiones digitales que informan al momento y la inmediatez de las redes sociales que nos permiten estar a todos conectados a todas horas, cualquier evento es “fácil” de darse a conocer y que no solo disfruten y se interesen por él, los invitados, si no cualquiera que tenga acceso a un dispositivo móvil. Pero a finales del siglo XIX esto funcionaba de otra manera. Pero algo en común había, la lista de invitados debía ser de lo mejor para asegurar interés. Así, para la inauguración de nuestro Balneario políticos, hombres de negocios, gentes de la cultura, obispos, militares… fueron invitados a conocer lo que nacía en ese momento con todo lujo de detalles. Una de las profesiones más destacadas y que no podía faltar era la de médico y así muchos dejaron su huella. Estos eran utilizados con fines propagandísticos y hacían las veces de prescriptores. Nuestros influencers de hace 125 años.

La maquinaría propagandística se puso a funcionar de cara al día de la inauguración, no debía faltar nadie. Por un lado, viaje de prensa con los principales medios de Madrid (viaje expreso desde la capital) y de Asturias para cubrir el evento; por otro, el Gobernador Civil y numerosas personalidades de todos los sectores de la vida pública. A Infiesto llegaron desde Oviedo en la recién estrenada línea de ferrocarril. Imaginad la escena, una comitiva de siete coches de primera. Para llegar a Borines tuvieron que valerse de coches de caballos. Allí les esperaba un suculento banquete, con carácter muy internacional, con platos y bebidas de fuera de nuestras fronteras. Esto nos viene a decir el nivel que había tanto en el servicio como en la cocina. 

¿Quieres saber que platos y bebidas se sirvieron aquel verano de 1892?

Los medios se hicieron eco de la noticia y del evento (hemos podido comprobarlo tirando de hemeroteca y viajando hasta 1892) y el Balneario estuvo unos años funcionando y siendo lugar de disfrute y bienestar. Con la guerra europea, aunque lejos, las consecuencias también se dejaron sentir aquí, se intentó orientar el negocio a la época estival. Finalmente, el negocio como tal cerró y pasó a especializarse en el embotellamiento de agua.

El Imparcial. 9 de junio de 1892.

El Imparcial. 9 de junio de 1892.

 ¿Viajamos en el tiempo y leemos lo que la prensa publicó sobre la inauguración de nuestro Balneario?

Bibliografia:

(2015): “Balneario de Borines. El Manantial y sus aguas”. Piloña. Revista de la Asociación Cultural “Pilonia”, núm. 43, pp. 31-44.

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Un pensamiento en “125 Aniversario Inauguración Balneario Borines: El día.

  1. Me imagino esa época, la imaginación me lleva a ver esos salones repletos de elegantes señoras y distinguidos caballeros

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